¿Que hacemos con los sentimientos cuando a la otra persona no parecen serle suficiente?
¿Cuándo es el momento oportuno para retirarse?
¿Cuál es el límite para esperar?
¿Por qué cuesta tanto amar con entrega? ¿Tan lejos quedó esa clase de amor a nuestra realidad actual?
Quisiera amar a una persona con todo mi ser, demostrarle a cada segundo lo valiosa que es para mi, pero ¿qué puedo hacer si veo que no hay reciprocidad? ¿Seguir regalando mi alma y espíritu a alguien que sólo me da sus horas contadas? ¿Ceder todo aún cuando esa persona no de el brazo a torcer a nada?
¿Hasta qué punto está permitido rendirse uno mismo a otra persona cuando la otra persona no se rinde a uno también?
¿Es un pecado velar por mi valor? ¿Cuidar mi corazón? ¿Buscar a otra persona en el planeta que me ame con la misma devoción y entrega?
¿Qué tengo que hacer?
¿Qué camino se debe tomar cuando se cruzan las sendas?
¿Por qué duele tanto el sentir?
¿Es así la vida ahora? Contar los sentimientos con calculadora, y sólo lo medido y nada más ni nada menos. No me animo a sentir mucho por miedo a errar. No quiero sentir menos por miedo a que ésta emoción se vaya para siempre. ¿Qué estamos haciendo?
Siempre le escribí al amor, infinitas cartas, tanto de quejas como de agradecimiento, de rencor, como también de halagos. Aunque suelo hacerme la indiferente respecto al tema, me gusta sentir, amar a flor de piel, y ser amada de la misma manera. Me gusta el amor a la antigua, con cartas, flores, velas y frases de libros. Me gusta bailar con una melodía de fondo y la luz tenue. Me gusta sentirme especial, única, aunque hayan millones de mujeres como yo en el planeta.
Sueño con una propuesta típica, pero para mi, súper especial, mi casa con vista a las montañas, tomar café en el patio, sentir el sol y compartir mis horas con esa persona a mi lado. Soy toda una romántica, y amar no es insignificante para mi.
Si voy a amar, que sea genuino, que sea puro, y que sea con pasión. No espero menos.
Pero...
¿Qué pasa cuando volqué toda mi devoción en una persona que no siente lo mismo?
¿Qué debo hacer cuando ya me embarré hasta la cabeza?
¿Cómo salgo? o ¿debería quedarme?
Se me cruzaron las sendas, ¿a quien debo amar más? ¿A mi misma? ¿A él? ¿Y por qué mi respuesta es siempre: ÉL?