sábado, 10 de diciembre de 2016

¿Con los pies en la tierra?

Leía un libro en el que una parte me hizo Click de forma especial. Ésta oración decía “[…]Cuando pongo los pies en el suelo digo »Gracias«” y pensé, "wow, poner los pies en el suelo". Por un momento, yéndome a la fantasía, lugar en el que vivo casi la mayor parte de mi tiempo, estuve en desacuerdo con lo que estaba leyendo. Y entonces pude imaginarme levantándome de mi cama en la mañana, sin la gravedad que me sujeta a la tierra. ¡Qué hermoso sería que un día muy peculiar la gravedad ya no estuviese allí para atarme a su molesta regla de tenerme “sujeta a la tierra”!.

No le vendría mal a este mundo soltarse de las cadenas que no nos permiten volar. Sería hermoso poder salir de lo común, experimentar cosas nuevas, que la gente pueda ver cuán divino es tener los pies lejos del suelo, alcanzar las nubes. Y si no tenemos los pies en el aire entonces, la mente. Que nuestra mente pueda sentirse capaz de volar. 

Predomina en las personas la mente sujeta, encerrada en cuatro oscuras paredes, en la humedad, llenándose de hongos, dejándose morir ahí. Puedo verlas, en esa condición deplorable y ¿cómo llegamos acá?
Necesitamos alimentarnos y liberarnos a nosotros mismos. Le falta más metáfora a la vida, más ilusión. Deberíamos dejar de lado el literalismo, permitirnos fantasear, desplazar la vulgaridad y las metas inútiles, vanas, etc.

Es muy común ver hoy en día motos con luces por todos lados, caños de escape ultra ruidosos y estéreos en las mismas que simplemente quebrantan tu armonía cuando estas en la paz de tu hogar y compañía de tu familia y/o amigos en una conversación (acción que escasea en los últimos tiempos). ¿Por que no dejamos de gastar dinero en algo tan estúpido y le ponemos luces a nuestro ser? Es que ¡no importa cuántas lamparitas le prendas al objeto con el que te movilizas! Si vos no tenes tu propia luz, nadie va a verte como esperas que te vean, la atención será solo para el objeto inanimado ¿y vos? Vos solo te llevas el mérito de los de tu misma calaña y nada, todo palabrerío y halagos muere ahí.
Con esto, no es que exprese rencor hacia los vehículos tuneados sino a la necesidad de superarse uno al otro y malgastar el tiempo en algo que, no construye. Puede ser hobby, pero no una ocupación de tiempo completo, la vida completa. Eso no me gusta, los chicos del barrio que tienen para comprarse cualquier ridiculez pero, si le preguntás si comió, te sorprendería su respuesta,
En eso se enfoca la juventud hoy, en quien hace más ruido y quién ilumina más la calle con su moto.
¿En qué puede depender el país de eso? ¿El mundo? Eso no es el futuro.

 Si hablamos de avance tecnológico nos referimos a completamente otra cosa: mejorar la calidad de vida de las personas haciendo de la misma más práctica y sencilla. Se creó la comunicación virtual con el objetivo de, exactamente eso, comunicarnos aun a pesar de la distancia, pero muchas veces ni al que tenemos cerca le dirigimos la palabra. El mal uso de la tecnología, o el conocimiento erróneo de la misma nos destruye en nuestra evolución.

No sé aun como llegue a este punto de hablar de motos y luces, entre otras cosas, pero convengo en que se asimila al tema. Necesitamos más luz en nuestra cabecita. Necesitamos la introducción al mundo de la lectura, la cual también se volvió más accesible con la invención del internet. Hay un mundo entero por descubrir, sé que muchas personas sueñan con salir y explorar, ver, contemplar panoramas distintos al que acostumbramos diario pero, muchas veces, tenemos esos mundos y panoramas guardados en un cajón, o en la biblioteca de la casa, pero nunca vamos a ellos, nunca nos adentramos en esos lugares y simplemente, los ignoramos.

Voto por la lectura, por más libros que son los tesoros de la humanidad. Por el portar las palabras de nuestros grandes antecesores a nuestras futuras generaciones. Que no se derrumbe la cultura, que no se venga abajo el verdadero poder, nuestra mente.

No nos quedamos tan anclados a la tierra. Dejémonos fluir, imaginar, ejercitemos nuestras mentes. Empecemos a leer, a escribir. Nos sorprenderíamos tanto al ver lo que cada uno tiene para contar o plasmar en una hoja; tantas historias producto de la cabeza de cada uno que puede llevarse al cine, a la pantalla grande...

Somos mundos dentro de este pequeño móvil que es nuestro cuerpo. Siempre me gustó imaginarme a las personas como portadores de galaxias. Que si pudiéramos ver más allá de la piel nos encontraríamos entre una infinidad de estrellas de alguna zona en particular del universo...


En fin, sé que ésta no es una opinión unánime… Implementemos el arte en nuestra sociedad.

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